La pobreza volvió a aumentar en el Gran Santa Fe durante el primer semestre de 2026 y alcanzó al 38,6% de la población, según los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En términos absolutos, el indicador representa a unas 215.000 personas que quedaron por debajo de la línea de pobreza.

El registro santafesino se ubicó 6,3 puntos porcentuales por encima del promedio nacional, que alcanzó al 32,3% de la población de los 31 aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). A nivel país, la pobreza afectó a unos 9,7 millones de personas, mientras que la indigencia llegó al 7,5%.
El dato también marca un fuerte retroceso respecto de la medición anterior. En el segundo semestre de 2025, la pobreza había alcanzado al 30,6% de los habitantes del Gran Santa Fe, por lo que el indicador aumentó 8 puntos porcentuales en apenas seis meses.
Santa Fe, por encima de Rosario
La situación del aglomerado santafesino contrasta con la registrada en el Gran Rosario, donde la pobreza alcanzó al 23,1% de la población durante el primer semestre del año.
En términos absolutos, el porcentaje representa unas 315.000 personas, debido a que el Gran Rosario cuenta con una población considerablemente mayor que el aglomerado capitalino.
De esta manera, entre los dos principales centros urbanos de la provincia aparece una diferencia de más de 15 puntos porcentuales en el indicador de pobreza.
Los ingresos crecieron por debajo de las canastas
Uno de los principales elementos detrás del deterioro de los indicadores fue la evolución dispar entre los ingresos de los hogares y el costo de las canastas utilizadas para determinar las líneas de pobreza e indigencia.
Durante el primer semestre de 2026, el ingreso per cápita familiar aumentó 11,5%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) se incrementó 21,4% y la Canasta Básica Total (CBT) avanzó 19,6%.
El INDEC señaló que los ingresos de las familias crecieron por debajo de ambas canastas, reduciendo su capacidad para cubrir los bienes y servicios necesarios para superar las líneas de pobreza e indigencia.
Entre los hogares pobres de todo el país, el ingreso familiar promedio fue de $922.755, mientras que la Canasta Básica Total promedio para ese mismo grupo alcanzó los $1.440.395. La diferencia fue de $517.640 y determinó una brecha de pobreza del 35,9%.
La pobreza infantil volvió a crecer
Uno de los datos más relevantes del informe aparece entre niños y adolescentes.
Durante el primer semestre de 2026, el 44,5% de las personas de 0 a 14 años vivía en hogares cuyos ingresos se encontraban por debajo de la línea de pobreza.
El indicador también mostró diferencias según las edades: la pobreza alcanzó al 36,9% de las personas de entre 15 y 29 años y al 28,8% de quienes tienen entre 30 y 64 años. Entre los mayores de 65 años, el registro fue del 14,8%.
La pobreza volvió a subir a nivel nacional
A nivel nacional, el índice pasó del 28,2% en el segundo semestre de 2025 al 32,3% en la primera mitad de 2026, lo que representa una suba de 4,1 puntos porcentuales.
La indigencia también aumentó: pasó del 6,3% al 7,5% de la población. El INDEC informó que la pobreza alcanzó al 24,4% de los hogares y que la indigencia afectó al 5,6%.
El organismo aclaró que, en la comparación con el primer semestre de 2025, cuando la pobreza había sido del 31,6%, no se observan cambios estadísticamente significativos. El aumento sí resulta significativo en la comparación con el segundo semestre de 2025, período en el que el indicador había descendido al 28,2%.
En ese contexto, el dato del Gran Santa Fe muestra un incremento más pronunciado que el promedio nacional y vuelve a ubicar al aglomerado capitalino entre las zonas donde una proporción importante de la población no logra alcanzar con sus ingresos el valor de la canasta básica total.